El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) es un sistema de negociación de valores que se adapta a las características peculiares de ciertos valores que no podrían negociarse en las Bolsas oficiales. De particular interés para las empresas de base tecnológica es su segmento de Empresas en Expansión (EE), donde se negocian las acciones de empresas de reducida capitalización, en un mercado promovido por Bolsas y Mercados Españoles (BME) y supervisado por la CNMV, con una reglamentación y unos costes adaptados a la naturaleza de las pymes en expansión. El MAB pone al alcance de emprendedores tecnológicos y sus inversores financieros una vía de financiación de recursos propios así como una posible salida a la inversión, que cuenta con las siguientes ventajas:
- es una fuente de financiación de recursos propios adecuada para empresas de reducida capitalización;
- el hecho de estar sometido al sistema de regulaciones bursátiles, supone un aumento de valor inmediato para la empresa por el conjunto de buenas prácticas que se impone sobre la gestión y la calidad de la información;
- el punto anterior significa mayor confianza ofrecida a clientes, proveedores y otros oferentes de financiación, lo cual puede implicar mayores facilidades y mejores condiciones de financiación;
- asimismo, la presencia en un mercado organizado abierto a los mercados globales proporciona visibilidad y notoriedad, generando una imagen de marca superior a los competidores no cotizados;
- el mercado ofrece, con la formación del precio de la acción cotizada, una valoración de la empresa aplicable inmediatamente a cualquier otra operación societaria, planes de incentivos, etc.;
- los accionistas, tanto los propios emprendedores como sus inversores financieros (FFF, business angels, capital riesgo) obtienen liquidez para sus participaciones, pudiendo elegir el momento de su desinversión;
La empresa ha de cumplir unos requisitos mínimos para poder cotizar en el MAB. Desde el punto de vista del tamaño, no es necesario ser una gran empresa, sino tan solo poner en negociación un paquete de acciones que pueda cotizar por al menos dos millones de euros. Además, la empresa debe ser Sociedad Anónima y estar ya comercializando sus productos y servicios. Estos y otros aspectos importantes son objeto del asesoramiento prestado por la figura del Asesor Registrado, obligatorio según las normas del MAB, que se encarga de asistir a la empresa durante toda la preparación previa a la cotización, y posteriormente en el cumplimiento sostenido de las obligaciones de la empresa para con el Mercado.
Atomm, en su calidad de Asesor Registrado, plantea una colaboración centrada en tres fases fundamentales:
- Análisis de la adecuación de la empresa a los requisitos formales del Mercado, y preparación de la empresa para su admisión a cotización.
- Asesoría en la cumplimentación de todos los requisitos formales de acceso al MAB, en el proceso de contratación y coordinación de otros elementos fundamentales (colocación de la emisión, proveedor de liquidez, etc.), confección del documento de incorporación, etc., hasta el momento de salida al Mercado.
- Seguimiento del cumplimiento de las obligaciones periódicas y puntuales de información al Mercado por parte de la empresa.






